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viernes, 7 de enero de 2011

La Flor Lunar

Capitulo IX

(Daniel)

Salí en su siga y como supuse Yue estaba cerca del lago, aquel lugar que fue testigo de mis caídas e intentos de vuelo, era irónico que se hubiera refugiado en el sitio que inevitablemente le recordaría a mí, me acerque cautelosamente, le entregue mi pequeña ofrenda de paz, las que recogí de mi camino hacia aquí, unos ramos de flores silvestres.


- ¿Te sientes culpable?-pregunto.


No pude evitar sonreír, ella aún recordaba nuestra conversación.


- Tal vez- ella levanto una ceja tratando de deducir que planeaba – de hecho tenía pensado darte una serenata, pero debido a que la orquesta más cercana no se encontraba disponible, pensé en cantarte a cappella, pero creí que eso no ayudaría a que me perdonaras, así que aquí me tienes – la vi formar una pequeña sonrisa, la cual intento ocultar, supe que al menos había logrado los cimientos de su perdón, así que intervine – ¡ni lo intentes!, ya no me volverás a convencer de que sigues enojada.


Dicho esto, ambos permanecimos en silencio, vi como acariciaba los pétalos.


- Me es imposible permanecer enfadada contigo por mucho tiempo, ¿no entiendo porque deseo cuidarte, protegerte, ni si quiera soporto la idea de verte triste?- sonó desesperada – detesto que mi lado humano salga contigo –suspiro – se que todo lo que te acabo de decir suena extraño, pero…
- ¡No!- grite – a mi me sucede lo mismo contigo…yo- como explicaba aquello que nos pasaba a los dos, ella pareció comprenderme porque la vi sonreír, pero luego su rostro se congelo.
- ¿Eres extraño humano? – pronuncio con voz solemne, la quede mirando, no entendía a que se refería- te arriesgas por criaturas que no conoces, pero cuando se trata de tu seguridad no haces nada por impedirlo, es como…es como si quisieras que alguien pusiera fin a tu existencia.
- ¿Eso te preocupa?

- Sí, mucho, a pesar de que no me lo creas.


Pude ver su expresión de tristeza cuando lo decía, acaricie su clavícula con cuidado, se que la había tomado por sorpresa, lo que menos quería era asustarla, alejarla de mí por ser tan imprudente, mientras lo hacía me di cuenta que ya no la odiaba, ¿Cómo podría hacerlo?, luego de que se arriesgara tanto por curarme.


- ¿Qué es lo que tienes que me hace quererte tanto?- dije.


La amaba, todo este tiempo viajando por el mundo entero, para que finalmente llegara a este sitio, encontrara un lugar al que pudiera llamar hogar. Ella me miraba fijamente, tratando de entender lo que acababa de decir, no fui capaz de esperar una respuesta, a decir verdad, me daba pánico escucharla, se que actué como un cobarde, pero este iba a ser el final de todo, mi despedida, al menos me iría con un lindo recuerdo, y la bese.

(Yue)

Quería decirle muchas cosas, no sabía como expresar en palabras lo que siento, lo único que tengo claro es que cada vez que esta cerca siento una fuerte opresión en el pecho, no quiero que nadie le haga daño, pero eso imposible, soy un gruceen, tengo un deber con mi pueblo, si ello requieres mis servicios o los de mi breenum, debo acudir aunque eso signifique arriesgar la vida de ambos, es el precio que tengo que pagar por permitir a una híbrida como yo vivir en su aldea, la única manera de mantenerlo a salvo sería dejándolo ir, pero soy demasiado egoísta para pedírselo, lo mejor será contarle como es la situación en la que me encuentro, y que él tome una decisión, tratar de aceptarla, pero no fui capaz de pronunciar nada, simplemente no se que paso, solo tenía conciencia de su penetrante mirada, luego sus dulce labios estaban posados en los míos, todo pensamiento coherente se fue, solo deseaba estar más y más cerca de él, mi corazón latía frenéticamente, entrelace mis dedos en sus cabellos, eran muy suaves, finalmente nos alejamos, esto traería consecuencias, no solo en nuestra relación, ahora veía imposible dejarlo ir.


- Eres hermosa- me dijo entre jadeos, me voltee lo más rápido que pude, dándole la espalda, ¡Como era posible que esto me estuviera pasando a mí!, esto no es amor, es imposible, tal vez si le muestro mi verdadera apariencia pueda alejarlo, volver a la relación que teníamos antes, si eso era posible aún- perdóname yo no debí…fue imprudente de mi parte- dijo nervioso.

- Fue más que imprudente- dije aún de espalda- una vez te conté que mi madre fue humana, ella tiene más implicancias de lo que te puedas imaginar.


Deje caer mis disfraz, me voltee esperando ver la misma cara de desprecio, que veía en los demás habitantes, pero lo que me encontré fue todo lo contrario, podía ver asombro, pero principalmente mantenía el ceño fruncido, como tratando de entender lo sucedido.


- ¡whau!...eso explica muchas cosas.

- ¿Acaso esta apariencia no te produce repulsión?-intervine.

(Daniel)
Se veía tan frágil, todo su cuerpo que una vez fue verde ahora era de un celeste claro, al igual que sus ojos, ahora sus alas ya no cambiaban de tonalidad, se mantenían en ese bello celeste, era hermosa, diferente a todas las demás, jamás sentiría asco, no entendía porque me lo preguntaba, luego recordé el desprecio de todos, así que por eso era, para ellos su color era una aberración, ya que era causado por el cruce entre un humano y un gruceen, por el poco tiempo que llevaba entre ellos, aprendí la importancia que tiene el linaje para los de su aldea. Ella esperaba impaciente mi respuesta, no es que mi prolongado silencio fuera para hacerla sufrir, sino porque quería encontrar las palabras exactas que reflejaran lo que siento.


- Nosotros somos muy diferentes, pero a pesar de todo, me siento conectado a ti, no se como consigues que me sienta tan cómodo y…feliz, lo que menos me importa es tu apariencia- cada segundo que pasaba me colocaba más nervioso, ¿Por qué era tan difícil decirlo?-…aunque eres bastante guapa…lo que quiero decir es que…
- No importa.
- ¿No?


En ese momento temí que me hubiese entendido mal, que quería decir con que “no importaba”, no importaba el beso, no importaba lo que yo pensara, ¿Qué?...pero no espere mucho, ella me dio una respuesta de inmediato. Se acerco a mí, apoyo su cabeza en mi pecho, suspiro.


- No, solo quiero saber ¿si te quedaras a mi lado?
- Por su…
- ¡No me interrumpas!, hay un par de cosas que debes saber primero…a los híbridos no se les permite vivir en la aldea, de hecho son matados al nacer… –sonrió tristemente -…pero gracias a que poseo la habilidad de encontrar la flor lunar, eso me dio la posibilidad de seguir con vida, a cambio le prometí al rey todas las flores que el quisiera…ya no puedo romper esa promesa…tu como mi sirviente debes ayudarme, pero no es tu obligación quedarte….puedes marcharte – dijo sonando afligida.
- ¡No te dejare sola!- la abrace fuertemente, sus labios decía una cosa, pero pude sentir su desesperación, me parecía ridículo haber pensado en aceptar la propuesta de Tam, luego de todo lo que Yue me acababa de decir.
- Pero tu vida correría peligro, por estar…para ellos solo eres un breenum.
- ¿Y para ti…que soy?
- Eres mucho más que eso, para mí….


No necesitaba oír más, la bese nuevamente, y todo el pánico que sentí la primera vez, se había ido, ya que sabía que ella me correspondía de cierta forma, no quería separarme de ella, la protegería, nos alejamos levemente solo para oírla susurrar mi nombre, sonaba tan hermoso en sus labios, quería escucharlo de nuevo, pero no alcance a pedírselo, porque un extraño ruido nos alerto, a solo unos metros un humano nos observaba, la expresión de su rostro indicaba asombro; como no estarlo, solo debía recordar mi reacción, poco a poco se fue acercando, me di cuenta que ese extraño no era un completo desconocido, era el millonario que me contrato, pensé que me había reconocido, pero fue otro nombre el que salió de sus labios.


- Yue.

(Yue)
¿Quién era ese hombre, parecía conocerme?, pero no recordaba haberlo visto.


- Hex….-Daniel se notaba nervioso en su presencia, ¿acaso se conocían? -…déjame explicarte yo…-titubeo


¡Hex!, eso era imposible, tenía que ser un alcance de nombre, no me podían haberme mentido de esa forma, era doloroso creer que la persona que te crió, te hubiese engañado de esa manera, porque no pensé que tal vez lo que él me había dicho, no era totalmente cierto, porque acepte todo sin dudar, fui una ingenua; en todo momento el humano que tenía frente a mí no dejaba de observarme, me acerque lentamente a él, quería encontrar algún indicio que me confirmara mis sospechas.


- Mi niña, no puedo creer que sea verdad-pronuncio emocionado, me abrazo fuertemente, yo también lo hice, de cierta forma me ayudo a confirmar que no era un sueño, que él si existía, que estaba junto a mí.


Sentí a Daniel moverse incómodamente, él definitivamente debía estar desconcertado con lo que sucedía a su alrededor, me sentí en la obligación de pronunciar mis sospechas en voz alta, tenía que confirmar de cierta forma que esto era real.


- Papá…estas vivo…no es un sueño…¿Cómo?- se aparto levemente de mí, observe su pelo canoso, sus múltiples arrugas en su rostro, medía veinte centímetros más que yo, sin embargo todas estas características que yo observaba no eran más que una ilusión, estaba usando un disfraz.
- Así es-murmuro-creí…que tú…


No lo deje terminar, si el estaba vivo, tal vez mi madre también lo estaba, tenía que saberlo, todas mis preguntas al fin podrían ser respondidas, me sentía inmensamente feliz.


- Y mi madre- susurre cautelosa, el me miro con tristeza, negó con la cabeza, al menos algo de lo que me habían dicho era cierto.
- Tengo muchas cosas que explicarte-suspiro -aún no puedo creer…estas hecha toda una señorita- rió - lamento haberme ausentado tanto tiempo, yo…
- ¿Por qué lo hiciste?- intervine, muchas emociones inundaban mi cuerpo, llegue a pensar que mi padre me consideraba una vergüenza como todos, pero deseche es idea de inmediato, solo con observar su mirada supe que me amaba muchísimo, pero necesitaba saber ¿porque me había abandonado?
- Antes de contestarte, quiero que tengas claro que eres lo más importante para mí, pero en el pasado tome decisiones de las cuales no estoy muy orgulloso- me tomo de la mano, nos sentamos en el césped, sentí un apretón en el hombro, Daniel lo hizo, me había olvidado de su presencia, pero ahí estaba brindándome su apoyo –Diana, tu madre estaba vagando por los bosques, ella era botánica, estaba aquí estudiando ciertas plantas- rió- se llevo un susto de muerte cuando me vio, pero una vez pasado el impacto inicial, prometimos volvernos a encontrar.
- ¿Por qué no la convertiste? – pregunte impaciente, necesitaba saberlo, aquel relato me recordaba a mi encuentro con Daniel y necesitaba conocer la respuesta, tal vez con la esperanza de que aquello me ayudara a mitigar la culpa que sentía por lo que había hecho pasar a Daniel.
- No podía hacerlo, deseaba ganarme su cariño –contesto estudiando mi rostro, al parecer lo había ofendido con mi pregunta – la ame desde el momento en que la vi, jamás la hubiese condenado a una vida de esclava.


Mire a Daniel con pesar, comprendí lo egoísta que fui, pero en ese momento…Daniel interrumpió todo pensamiento lógico, me jalo a su lado apartándome de mi padre, me acaricio el cabello.


- No tienes nada de que arrepentirte – me susurro –de lo contrario
yo nunca te hubiese conocido.


Nos quedamos mirando, en eso tenía razón, con esas simples palabras, libero el peso que oprimía mi pecho, roce mis dedos en su rostro, el atrapo mi palma y la beso, en eso un carraspeo rompió nuestra pequeña burbuja, sentí mi cara arder, como pude olvidar a mi padre, creo que a Daniel le sucedió la mismo, porque de un salto nos separamos.


- Jovencito –dijo Hex dirigiéndose a Daniel –no porque haya estado ausente, voy a permitir que pases a llevar mi autoridad, aún no me haz pedido permiso para salir con mi hija- haciendo hincapié en lo último.


Daniel parecía tan avergonzado como yo, quería replicarle a mi padre, decirle que estaba exagerando, pero en estos momentos lo que menos deseaba era discutir con él, además ver a Daniel tan nerviosos me divertía bastante.


- Lamento lo sucedido… ¿Me daría su consentimiento para salir con Yue?- pregunto Daniel, realmente hablaba en serio.
- Por supuesto que si Daniel, bienvenido a la familia- dijo con una gran sonrisa, lo abrazo, luego ambos se me quedaron mirando, mi padre junto a la persona que amaba- Estoy seguro que tu madre estaría orgullosa de ti, tanto como lo estoy yo- dirigiéndose a mí.


Escuchar aquello me hizo muy feliz, ahora me sentía con el deber de preguntárselo, pero me daba miedo hacerlo.


- ¿Cómo murió mi madre?


Vi a mi padre tensarse, definitivamente el no quería hablar de eso, imaginaba que debía ser doloroso, pero necesitaba conocer toda la verdad.


- Tú madre y yo nos reunimos muchas veces en este bosque, un día me dio la mejor noticia – vi como sus ojos se llenaban de lágrimas por los recuerdos – me contó que estaba embarazada de ti, supe que eso nos traería algunos problemas, por eso no pude estar junto a ella la mayor parte del embarazo, me aleje de ella, solo la vi ocasionalmente –aquello me indigno, como fue capaz de dejarla cuando más lo necesitaba, pero luego agrego – No estoy orgulloso de eso, pero tuve que hacerlo, Rhiannon no debía enterarse de tu existencia, mis constantes ausencias ya había levantado ciertos rumores, sin embargo a pesar de todas las precauciones que tome, no fui capaz de proteger a tu madre- apretó sus manos con furia.
- ¿Qué fue lo que paso? –susurre.
- En el momento de parto –dijo apretando los dientes –tu madre falleció, me pidió que te cuidara, pero ni si quiera eso fui capaz de hacer…-me acerque, lo abrace, me dolía verlo sufrir así, no era su culpa, pero había muchas cosas que aún no comprendía, escuche como tomaba una profunda inspiración, continuo con el relato –eras una bebita muy linda, como toda recién nacida, necesitabas muchos cuidados, así que tuve que arriesgarme, le conté de tu existencia a una vieja amiga, Marion, ella tenía un pequeño de dos años, estuvo encantada de ayudarme contigo, vivimos en un pueblo cercano que bordea este bosque…
- Espera- necesitaba saber algo antes de que continuara -¿La madre de Tam me cuido?
- Si, exactamente… - Eso significaba que tenía mucho que agradecerle, mi padre me acariciaba mi cabeza, me beso la frente, como preparándome para una desagradable noticia – pasamos dos años bastante tranquilos, eras muy habladora –rió – te gustaba correr por todos lados, nunca te mantenías quieta, pero en un descuido te escapaste, salí en tu búsqueda, pero no fui lo suficiente rápido, porque Rhiannon ya te había visto, él inmediatamente unió las piezas y me apreso.


Todo fue mi culpa, yo lo había arruinado todo, a pesar de no recordar nada de aquel incidente, agache mi rostro, no quería llorar de nuevo, ya había derramado demasiadas lágrimas en estos días, lo que menos deseaba era entristecer a Daniel o a mi padre.


- ¿Luego que paso? –pregunte temerosa.
- Como eras mestiza, Rhiannon aún no tenía la certeza de que pudieras hallar la flor, por eso decidió que lo mejor era mantenerte en el palacio, mientras yo buscaba la planta, en todo momento estuve vigilado, no se me permitió acercarme a ti….-sentí que me observaba, estudiando mis reacciones, suspiro –una tarde el breenum de Marion vino con un mensaje decía “Yue fue capaz de encontrar la flor”, a pesar que me siento avergonzado, me vi obligado a hacerlo… me escape de mis vigilantes, huí de Walyu, abandonándote, quise regresar muchas veces por ti, pero todos mis intentos fueron en vano, Marion me aseguro que tenía un plan, que no me preocupará, yo le creí, pero luego me entere de la verdad – se quedo en silencio, quería preguntarle a que se refería, pero lo vi tan afectado, que no quise insistir, pero el sacio mi curiosidad – cuando esperaba a Marion para que me informara de ti, para mi sorpresa fue Meredith, la breenum de la reina con la que me encontré, ella me explico que Marion ya no podría volver a encontrarse conmigo, creí que era debido a la constante vigilancia de Rhiannon, pero me entere del “fantástico plan”, ella quiso convierte en humana, de esa forma sería más fácil infiltrarte en el mundo humano, pero no lo consiguió, comenzó a debilitarse lentamente, no poseía la magia suficiente para lograrlo, solamente puede hacerlo el rey – así que yo fui la causante de la muerte de la madre de Tam, ella solo deseaba ayudarme, no quería pensar en lo que me diría Tam cuando se enterara, ¿me odiaría acaso?, luego mi padre añadió – de haberlo sabido la hubiera detenido, pero no pude- dijo con pesar, oír aquello me ayudo a comprender los motivos de Daniel al comerse la flor, el porque de una acción tan desesperada e irracional - Después de lo sucedido no tuve otra opción que refugiarme en el mundo humano, esperar el momento adecuado para volver.
- ¿Cómo es que el rey consigue tener semejante poder?- intervino Daniel.
- Por ser el rey –contesto mi padre, como si eso lo explicara todo, creo que observo nuestra indignación por su respuesta, porque luego agregó –cuando un gruceen es coronado, su magia se incrementa, se los explicare de otra forma, Rhiannon tiene acceso a la magia de cada Gruceen de pueblo, y como convertir a un humano requiere de tanto poder, el absorbe un poco de cada uno.
- Pero yo jamás he sentido esa falencia de poder- replique.
- Si lo haz hecho –contradijo – es solo que es tan pequeño lo que te arrebata, que si prestaras más atención te darías cuenta.
- ¿Y que papel juego yo en todo esto?, ¿Por qué me buscaste?, ya que claramente no me necesitabas para encontrar la aldea- dijo Daniel.
- Te utilice… - observe como Daniel se enfadaba por lo que acaba de oír, yo también lo estaba- en el momento en que te conocí, supe que producirías un gran revuelo entre los gruceen, serías convertido en un breenum, tu personalidad me hizo prever eso, aunque jamás imagine que te involucraría sentimentalmente con mi hija, pero estoy seguro que todos los gruceen están pendientes de tus movimientos.
- Tienes razón en lo último-respondió Daniel, ahora más calmado - ¿Y cual es tu plan?
- Derrocar a Rhiannon, es la única forma en que Yue podrá estar a salvo –contesto en un tono que no admitía discusión - ¿Pensé que estarías molesto conmigo?
- Reconozco que me enoje un poco, y como dicen “el fin justifica los medios”, si es por la seguridad de Yue, estoy dispuesto hacer cualquier cosa.
- No- susurre- no permitiré que nadie se sacrifique por mi- negué con la cabeza, me dirigí a mi padre – no quiero perderte, cuando…
- Nada me sucederá- me aseguro – Llevo años planificando esto, no te abandonare nuevamente –levanto mi barbilla –debes estar tranquila –yo asentí.
- Lamento contradecirte –intervino Daniel – pero no creo que un simple humano pueda contra ellos, yo mismo lo he comprobado.
- Es que resulta de que no soy un simple humano-contesto


No me sorprendió aquella declaración, era algo que ya intuía, observe como se desprendía de su disfraz, ver su piel verdosa, sus ojos sin pupilas que me miraban atentamente, su altura no vario, se mantenía en un metro ochenta, tal como yo supuse, pero toda mi atención se centro en el color de su pelo, era blanco como el mío, definitivamente de él lo había heredado, ver su apariencia de gruceen me hizo recordar algo fundamental para los de mi raza.


- ¿Cómo sobreviviste? –pregunte, el me miro con desconcierto, pero luego una expresión burlona apareció en su rostro.
- Yue…recuerda que ambos somos recolectores, podemos encontrar la flor donde sea, sin importar el lugar en que nos encontremos.
- Si, pero la copa…


Era ese artefacto el que provocaba la transformación del líquido formado por cada flor, sin este el efecto de la flor se veía disminuido considerablemente, y no le hubiese permitido sustentarse por tanto tiempo, en tan buenas condiciones, como yo era capaz de observar.


- La copa que posee el rey no es la única que existe- contesto, saco de su bolso un pequeño cáliz, medía alrededor de diez centímetros, poseía los mismo signos que el que usábamos en la ceremonia –Esto no fue lo único interesante que encontré- nos enseño una daga, con una hermosa empuñadura, la quede mirando maravillada por su belleza, me acerque a tocarla, pero mi padre me detuvo –Esta daga puede dañarte permanentemente –lo mire desconcertada, era algo imposible de creer, pero el tono que utilizo, me impulso en confiar en sus palabras.


Aproveche el momento para consultarle por el collar de mi madre, se alegro muchísimos al saber que no se había perdido, que me dio pena contarle que ahora estaba en manos de Roxanne, pero antes de que incrementar mis temores suponiendo que habilidades pudiera esconder, mi padre me aseguro que el tiempo que lo tuvo consigo, jamás encontró nada inusual, eso me tranquilizo.
Luego de discutir el plan nos dirigimos a Walyu, mi padre se escondió entre los árboles, esperando el momento para actuar, a su vez Daniel y yo nos dirigimos al centro de la aldea tomados de la mano, en parte porque eso iba a alterar enormemente a los gruceen, también porque eso me infundía cierto valor a lo que iba hacer a continuación, como predijimos el rey se acerco a nosotros indignado, mientras éramos rodeados por todos los habitantes del lugar.


- ¿Qué significa esto? – pregunto el rey, me tome mi tiempo, apreté la mano de Daniel y comencé.
- ¿Qué te produce más repulsión, que guarde sentimientos a un breenum o que haya aparecido sin mi disfraz?, y me muestre a todos tal cual soy – lo mire fijamente, note su enfado, pero decidí seguir adelante – Rhiannon, ¡ya me canse de ti y de todos en este pueblo!, acaso creen que no me he dado cuenta de su desprecio, e intentado todo este tiempo no salirme del papel al cual me condenaron, cumplí con cada una de sus reglas, pero no importa todo el esfuerzo que puse, continuaron despreciándome, ¿Por qué?- me detuve, se suponía que debía poner histéricos a todos con mi insolente actitud altanera, no que revelara mi desprecio hacia ellos, mire a Tam, él en instantes parecía entristecido, pero en otros lo notaba contento por lo que estaba haciendo –simplemente porque mis orígenes son distintos, ¡Pero conseguiré que me aprecien!- anuncie - no les entregare ninguna otra flor más, y veré como se las ingenian para sobrevivir- observe pasar el pánico por cada uno de los rostros que estaban a mi alrededor, excepto el rey.
- Muy bonita palabras Yue –dijo irónicamente - Pero creo que…


En eso mi padre se abalanzó sobre Rhiannon, ambos cayeron al suelo, todos nos quedamos paralizados de la impresión, a pesar de saber que Hex utilizaría el alboroto que provocaría para mezclarse entre la multitud, me encontraba entumecida, Rhiannon golpeo la muñeca de mi padre, este soltó la daga, pero en cambio conecto un combo en el rostro del rey, esto lo aturdió un segundo, pero la lesión se comenzó a sanar inmediatamente, pero en un instante la situación cambio completamente, Rhiannon enterraba la daga en el pecho de mi padre, oí un gemido de dolor, me acerqué corriendo a él, retire la daga de su cuerpo, aquello vino acompañado por otro grito de angustia, observe sus heridas, esperaba que se curaran, sin embargo nada sucedía, mi padre tomo mi mano.


- Yue- susurro- lamento no cumplí…
- Eso no importa, debes…-susurre


No pude decir más, mi garganta se cerro, los sollozos amenazaban por invadirme, me rehusaba a perderlo, jamás debí aceptar este alocado plan, tal vez si me hubiese puesto más firme, si no hubiese conformado con un simple “nada me sucederá”; existían muchas cosas que deseaba cambiar desesperadamente, nuevamente por mí alguien moría, primero mi madre, luego Marion, ahora… ¡No!, me niego a aceptarlo, pero un leve roce me saco de mis pensamientos, vi los ojos de mi padre fijos en mí, murmuro “Te quiero”, luego su mano cayo laxa frente a mí, se había ido.
Sentí que alguien acariciaba mi cara, lo más probable es que fuera Daniel, no me voltee a comprobarlo, me era imposible aparatar mi vista, pero una risa me saco de mi estado de desolación, fue reemplazado por la furia, Rhiannon se reía, mientras se jactaba de lo estúpido que fue mi padre al desafiarlo, busque la daga frenéticamente, me vengaría, pero no estaba a mi alrededor, pero un grito me hizo levantar la vista, quede desconcertada con lo observaba, Tam estaba apuñalando a su padre con una expresión de cólera en su rostro.

4 comentarios:

CriNieto dijo...

hey tu de donde sacas esta historias c¿son muy interesantes
mmm y eso qeu no he sido muy jucioso
un saludo

karoru dijo...

jajajaja, tanto tiempo y al final que problema tenías que no te dejaba entrar a mi blog, acabo de leer su super mensaje XD

gracias por pasarte, yo también hace tiempo que no pasaba por el tuyo así que estamos a mano XD

nos vemos

CriNieto dijo...

Karoru todavia los tengo cuando ingreso a tu blog la entrada sale en blanco... tengo que ir al historial del blog pra ver las entradas....

un abrazo
mi correo cen500@hotmail.com

karoru dijo...

eso es raro XD
jajaja
a por cierto te acabo de agregar al msn